Guatemala: La masacre de Tamaulipas: el sueño americano muere en México
Las malas noticias llegaron a la aldea Tuilelén, en las escarpadas montañas de San Marcos, Guatemala, antes del mediodía. “Don Ricardo: nuestros hijos están muertos, quemados, sin rastro y sin nada”. Fue una llamada de padre a padre, pero también de coyote (traficante de personas) a cliente: desde algún punto en la frontera entre México y Estados Unidos, el guía al que Ricardo García Pérez le había confiado a su primera hija, le confesaba que de aquella joven de 20 años que siempre hacía bromas y había recorrido Centroamérica vendiendo productos chinos para ayudar a su familia, solo quedaban cenizas.…
