El presidente de Brasil Jair Bolsonaro.
EXPANSION
El incesante incremento del precio de los alimentos est asfixiando a los ciudadanos ms pobres, que dedican la mayor parte de sus ingresos a comprar comida.
Despus de varios meses confinado, Michele Marques recibi una noticia desagradable cuando volvi a abrir su peluquera: la mayora de los productos que usa en su negocio haban subido de precio. «Una caja de guantes costaba un 200% ms y los tintes al menos un 100%», explica esta peluquera de So Paulo, destacando que no le ha quedado ms remedio que trasladar esas subidas de precios a l
as tarifas de sus servicios.
Es una dinmica que se est produciendo en todo Brasil y que aade una capa extra de complejidad a la crisis del coronavirus que ya se ha cobrado 350.000 vctimas mortales en el pas y ha colocado a los servicios sanitarios al borde del colapso. El cierre parcial que ha sufrido la principal economa latinoamericana ha impulsado un alza de los precios que no se vea desde haca varios aos; esta circunstancia ha provocado el enfado silencioso de los ms pobres, que, adems, tienen que lidiar con las otras consecuencias de la pandemia: «El elevado precio de los alimentos bsicos, como el arroz o las alubias, por ejemplo, ha forzado la desaparicin de estos productos de la cesta de la compra de millones de brasileos», asegura Ana Maria Segall, investigadora especializada en nutricin y seguridad alimentaria. En estos ltimos doce meses, el precio del arroz ha subido un 64% y el de las alubias un 51%.
«En Brasil la inflacin est afectando especialmente a los ms pobres y les est quitando la posibilidad de mantener una nutricin equilibrada; muchos estn pasando hambre», aade la experta, tras explicar que el desempleo y el final de algunas ayudas sociales tambin estn contribuyendo a esta situacin.
Menos de la mitad de la poblacin de Brasil (cuenta con 212 millones de habitantes) tiene ahora acceso a una alimentacin variada; el 9% pasa hambre. «Estoy haciendo pequeos trabajos, pero no son suficiente para mantenernos», se lamenta Jonathan, un joven de 28 aos que perdi su empleo en la cocina de un restaurante chino de So Paulo cuando comenz la pandemia. Aade que ahora intenta conseguir comida suficiente para sus tres hijos pequeos y para su mujer, que est embarazada.
Est previsto que la inflacin sobrepasar el 8% interanual en junio, una cifra mayor de la esperada. En los doce ltimos meses hasta marzo, el precio de los alimentos aument un 18,5%, el de la gasolina un 92% y el de las materias primas agrcolas un 55%.
Esta situacin supone un desafo para el presidente, Jair Bolsonaro, que ya est bajo el punto de mira por su gestin de la pandemia. En las mayores ciudades de Brasil han aparecido graffitis en los que se rebautiza al mandatario como Bolsonaro.
El aumento de los precios otorga tambin municin al ex presidente izquierdista Luiz Inazio Lula da Silva, que podra presentarse como candidato a la presidencia del pas en las elecciones del ao que viene. «La responsabilidad sobre la subida de los precio va a recaer sobre Bolsonaro, l es el culpable de todo», asegura Maria Izabel de Jess, una mujer jubilada que vive en So Paulo.
Preocupacin
Armando Castelar, investigador del Instituto Brasileo de Economa explica que el Gobierno ha subestimado la inflacin y sus consecuencias en trminos de la preocupacin que iba a generar. Atribuye el incremento de los precios a la devaluacin de la divisa brasilea que se ha producido, en parte, por la aprobacin en Estados Unidos del enorme paquete de estmulos econmicos diseado por la administracin de Joe Biden.
«Estamos en una situacin en la que los precios de las materias primas suben porque las expectativas de crecimiento para la economa global son muy positivas; con la recuperacin en Estados Unidos los tipos de inters van a subir y el dlar se est reforzando. Esto coloca mucha presin sobre los mercados emergentes en general y Brasil en particular», reflexiona Castelar.
Para amortiguar la inflacin, el banco central de Brasil increment el mes pasado los tipos de inters en 75 puntos bsicos, ms que los 50 puntos que esperaban la mayora de los economistas. Este mismo mes podra producirse otra subida de tipos. «El banco central ha actuado de forma correcta pero no puede pararse ah», asegura Castelar.
Silvia Matos, coordinadora del Instituto Brasileo de Economa, tambin destaca que la debilidad de la divisa brasilea tambin est influyendo en la inflacin. No obstante, matiza que le cada del real ha sido provocada por la desconfianza de los inversores en las deterioradas finanzas pblicas del pas.
Para mitigar el impacto del Covid-19, el Gobierno aprob dos paquetes de estmulos diferenciados. Como consecuencia de ello, la deuda ha subido hasta el 90% del PIB, una tasa muy elevada para una economa emergente.
El segundo de los citados paquetes de estmulos comenz a ponerse en marcha a principios de este mes: 45 millones de brasileos recibirn 50 dlares al mes durante cuatro meses.
Los crticos sealan que estas ayudan ya eran insuficientes cuando haba que mantener a la poblacin confinada y alimentada. «Es esencial que la ayuda de emergencia evite que la gente pase hambre», asegura Marcelo Freixo, un diputado federal del partido de izquierda PSOL. Matos recuerda que la inflacin est afectando especialmente a los ms pobres, porque utilizan una gran parte de sus ingresos a comprar comida.
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