
El presidente de Mxico, Andrs Manuel Lpez Obrador.
EFE
Lpez Obrador, que tuvo con Trump una relacin mejor de lo que se esperaba, chocar con el nuevo presidente en dos asuntos clave: cambio climtico y energas renovables.
Los expertos que analizan el cumplimiento por parte de Mxico de las estrictas normas laborales acordadas en el tratado comercial suscrito entre Mxico, Estados Unidos (EEUU) y Canad (conocido de forma coloquial como nuevo Nafta) advirtieron antes de las fiestas navideas que nada haba cambiado al sur de la frontera estadounidense. Se referan al lento progreso que estaba registrando el p
as a la hora de cumplir con los compromisos adquiridos tras la firma del tratado comercial. Sin embargo, esta descripcin de la situacin tambin se puede aplicar a las relaciones entre los gobiernos de EEUU y Mxico.
La cooperacin en materia de seguridad ocupar un puesto primordial en la agenda bilateral de ambos Ejecutivos, por encima incluso de las relaciones comerciales, cuyo valor alcanza los 600.000 millones de dlares anuales. Joe Biden y Andrs Manuel Lpez Obrador chocarn tambin, seguramente, en dos materias clave: la lucha contra el cambio climtico y las energas renovables.
El empeoramiento progresivo del clima empresarial en Mxico -con la independencia de los reguladores y el respeto a los contratos firmados bajo amenaza por parte de Lpez Obrador- podra aumentar la presin sobre la agenda bilateral.
«La presidencia de Biden podra resultar incmoda para Lpez Obrador», asegura un miembro de la nueva administracin estadounidense. Explica que el presidente mexicano mantuvo una relacin fluida con Donald Trump a cambio de que Estados Unidos interfiriera lo menos posible en la poltica del pas azteca. Aade que la actitud de Biden ser ms institucional y que «no habr un Jared al que recurrir». Se refiere a Jared Kushner, el yerno de Trump, que sola mediar entre Washington y Mxico en asuntos relacionados con inmigracin o cooperacin para el desarrollo.
En muchas ocasiones, las relaciones entre Trump y Lpez Obrador pasaron por momentos de gran tensin; sobre todo, cuando el ex presidente de Estados Unidos presionaba al mexicano para frenar la entrada de inmigrantes en el pas, amenazndole con sanciones comerciales o con su retirada del Nafta. No obstante, Lpez Obrador no quiso entrar al trapo.
A pesar de los insultos de Trump contra los mexicanos y su insistencia en construir un muro en la frontera, el mandatario mexicano viaj a Washington para reunirse con Trump en la Casa Blanca. En contraste, Lpez Obrador tard seis semanas en felicitar a Biden por su victoria en las elecciones presidenciales; cuando lo hizo, el tono del mensaje no fue precisamente conciliador, ya que inst al nuevo presidente a respetar la soberana de Mxico.
Jeffrey Davidow, ex embajador estadounidense en Mxico, ha descrito la relacin entre ambos pases como cuando un puercoespn se encuentra con un oso. Denise Dresser, profesora de ciencias polticas en la Universidad Itam de Mxico, desarrolla esa idea: «Con Biden, Lpez Obrador ser un puercoespn otra vez; a Trump no le ense las espinas pero ahora lo va a hacer». «Es como si Lpez Obrador hubiera asumido una posicin defensiva preventiva, como si buscara alguien contra quien luchar en un ao electoral, haciendo uso del nacionalismo». El pas celebrar el 6 de junio elecciones de media legislatura.
Provocaciones
Este mes, Mxico ha soltado dos bofetadas a Estados Unidos. La primera: cuando ofreci asilo a Julian Assange, el fundador de WikiLeaks, cuya extradicin persigue EEUU para juzgarle por la filtracin masiva de documentos clasificados en 2010. Posteriormente, acus a Washington de crear pruebas falsas para acusar de trfico de drogas al ex ministro de Defensa de Mxico, Salvador Cienfuegos.
Las tensiones en el sector energtico mexicano, en el que las compaas estadounidenses cuentan con grandes inversiones, tambin se han estado incrementando en los ltimos meses. El Gobierno mexicano ha favorecido a las compaas energticas estatales y ha recortado la generacin de energas renovables. Lpez Obrador es un campen de las energas fsiles mientras que Biden quiere lograr la neutralidad en las emisiones de carbono para 2050.
El 11 de enero, el secretario de Estado saliente Mike Pompeo, el secretario de Comercio Wilbur Ross y el secretario de Energa, Dan Brouillette, escribieron una carta a sus contrapartes mexicanos para alertarles de que haba «cientos de millones de inversiones estadounidenses en juego» y que las inversiones pblicas en el vecino del sur podran estar en peligro si Mxico no cambiaba su poltica. «Aunque respetamos la soberana de Mxico para definir su propia poltica energtica, nos vemos obligados a insistir en que el pas tiene que cumplir con los compromisos adquiridos en nuestro tratado comercial», avisaba la carta. «Creo que es slo cuestin de tiempo que EEUUpresente alguna queja contra Mxico dentro del tratado comercial», asegura Juan Carlos Baker, que particip en las negociaciones como viceministro de Comercio.
La vicepresidenta, Kamala Harris, vot en contra del tratado cuando era senadora por California y Baker asegura que las dos economas chocar ms pronto que tarde. Lpez Obrador ha echado para atrs la construccin de una planta cervecera estadounidense en Mxico y ha revisado algunos contratos de gas por considerarlos demasiado onerosos. Ahora quiere reducir la independencia de los reguladores, haciendo que dependan de los distintos ministerios.
Dresser seala que la gran pregunta ahora mismo es cunto capital poltico est dispuesto Biden a poner en juego para conseguir que Mxico se comporte como un socio comercial y no como un enemigo poltico.
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