La esperanza en Biden termina en la frontera | Internacional
“¿Dónde estoy? ¿Qué país es este? ¿Esto es Honduras o Estados Unidos?”. Uno a uno, agarrados a una bolsa con todo su patrimonio a cuestas —un viejo celular, algunos documentos, unas aspirinas y una pequeña cruz de madera—, el grupo de centroamericanos recorre el puente que une El Paso, en Texas, con Ciudad Juárez, en México, observados de cerca por los policías de Estados Unidos. Los asustados migrantes, la mayoría de ellos con niños en los brazos, arrastran los pies en zapatos sin cordones y hacen, desconcertados, una y otra vez la misma pregunta a la primera persona que encuentran:…
